Cómo mejorar tu CV y tu LinkedIn con Claude: el método de un reclutador
Cada semana me llegan CVs que se nota que salieron de una IA sin que nadie los tocara después. Todos prometen "orientación a resultados" y ninguno trae un resultado. El problema no es la herramienta: es que se la usa como si fuera un autor, cuando sirve mucho más como un asistente que te obliga a ser específico.
Esta guía es el método que uso con Claude, paso por paso. Si buscás una mirada general sobre IA en la búsqueda laboral, con cualquier herramienta, la tenés en cómo usar IA para buscar trabajo. Acá voy a lo concreto de Claude: armar un espacio de trabajo que ya conoce tu perfil y usarlo para cada postulación.
La regla que ordena todo: Claude no puede agregar experiencia; solo puede mostrar mejor la que tenés. Si en una entrevista no podés sostener algo que escribió, no va en tu CV.
Paso 1: armá un Project para tu búsqueda
La diferencia más grande entre usar Claude bien y usarlo mal es no empezar cada vez de cero. Un Project es un espacio con archivos e instrucciones que Claude tiene presentes en todas las conversaciones que abrís ahí adentro. Creá uno que se llame "Búsqueda laboral" y cargale cuatro cosas:
- Tu CV maestro. No el de una página: la versión larga, con todo lo que hiciste. Es la materia prima; de ahí salen las versiones cortas para cada aviso.
- Tu perfil de LinkedIn en PDF. En la versión de escritorio, entre las opciones de tu perfil (según la versión aparecen como "Más" o "Recursos") está "Guardar en PDF".
- Un banco de logros. Un documento simple donde anotás resultados con números: cuánto bajaste un tiempo, cuánta gente tenías a cargo, qué proyecto entregaste y con qué impacto. Es lo que más le falta a casi todos los CVs que reviso.
- Tres a cinco avisos del tipo de puesto al que apuntás. Le enseñan a Claude qué lenguaje usa el mercado para tu rol.
Después escribile las instrucciones del proyecto. Estas son las que uso de base:
La frase que más cambia el resultado es "si falta un dato, preguntame". Sin ella, cualquier modelo tiende a completar con logros plausibles que no son tuyos.
Paso 2: diagnosticá tu CV contra un aviso real
Antes de reescribir nada, conviene saber qué le falta al CV para ese puesto. Un sistema ATS, el software que filtra postulaciones, compara tu CV con el aviso: si los requisitos no aparecen con las palabras que usa la empresa, tu CV queda abajo aunque tengas la experiencia. Lo explico en detalle en qué es un CV ATS.
La columna del medio es la más útil: casi siempre aparecen requisitos que tenés, pero escritos con otras palabras. Si el aviso dice "gestión de stakeholders" y tu CV dice "coordinación con otras áreas", para una persona es lo mismo; para el filtro, no. Si querés un puntaje objetivo de cómo lo leería un ATS, pasalo también por el analizador de CV gratuito.
Paso 3: pasá de tareas a resultados (y que Claude te entreviste)
El error más común que veo del lado del que evalúa es un CV que describe tareas: "responsable de la liquidación de sueldos", "a cargo del equipo de soporte". Eso dice qué puesto tenías, no qué tan bien lo hacías. El salto es escribir resultados, y ahí Claude sirve más como entrevistador que como redactor.
Contestá con lo que sabés, aunque sea aproximado ("unas 40 búsquedas por mes", "bajamos el tiempo de respuesta de dos días a medio día"). Un número aproximado y honesto vale más que un adjetivo.
Paso 4: tu LinkedIn, escrito para que te encuentren
El CV lo mandás vos; LinkedIn trabaja cuando no estás. Los recruiters buscan combinando palabras (así funcionan las búsquedas booleanas en LinkedIn), y lo que decide si aparecés es sobre todo el titular y el "Acerca de". En la guía de LinkedIn está el porqué de cada sección; este es el prompt para trabajarlo con tu material:
Del titular, quedate con el que dirías en voz alta si alguien te pregunta a qué te dedicás. Del "Acerca de", editá hasta que suene a vos: LinkedIn es el lugar donde más se nota el texto de molde, porque lo leen personas que después te van a escuchar hablar.
Paso 5: una versión por aviso, en cinco minutos
Con el proyecto armado, adaptar el CV a cada postulación deja de ser una tarde de trabajo. Abrís una conversación nueva dentro del proyecto y le pasás el aviso:
Pedile la lista de cambios siempre. Es la forma rápida de controlar que no se haya tomado libertades, y te sirve para preparar la entrevista: son exactamente los puntos que te van a preguntar.
Cómo evitar que se note que lo hizo una IA
Del lado de quien lee cien CVs por semana, estas son las marcas que delatan un texto sin editar:
- Adjetivos sin prueba: "proactivo", "apasionado", "orientado a resultados", "con gran capacidad de adaptación".
- Todos los puntos con la misma forma: verbo, tarea, "lo que permitió", resultado genérico. Un CV real es más irregular.
- Verbos de moda que no dicen nada: "impulsé", "potencié", "lideré iniciativas estratégicas".
- Cero números, o números demasiado redondos para ser ciertos.
El control final es simple: leé el CV en voz alta. Lo que no dirías así en una entrevista, reescribilo con tus palabras.
Lo que no le delegaría nunca
- Decidir a qué apuntás. Claude ordena y redacta; el objetivo de tu búsqueda lo definís vos.
- Los datos. Fechas, cargos y números los revisás uno por uno.
- Tus datos personales. No hace falta subir DNI, dirección ni teléfono: sacalos del archivo y sumalos al final. En los planes individuales, revisá en la configuración de privacidad la opción que define si tus conversaciones se usan para mejorar los modelos.
Si querés que el CV y el LinkedIn los arme alguien que contrata todos los días, eso es el armado de CV y LinkedIn. Y si te interesa usar Claude así en todo tu trabajo, no solo en la búsqueda, es lo que enseño en el curso de Claude para profesionales.