Cómo se nota un CV escrito con IA, contado desde el lado del reclutador
Leo CVs todas las semanas y desde hace un tiempo hay una categoría nueva: el CV que salió de una IA y nadie tocó después. No hace falta ningún detector para reconocerlo. Se parece a otros veinte que llegaron a la misma búsqueda, promete lo mismo con las mismas palabras y, cuando termino de leerlo, no sé qué hizo esa persona.
Esta nota es lo que veo del lado del que evalúa: qué marcas delatan un CV escrito con IA, qué pasa de verdad cuando las noto y cómo sacarlas antes de postular. Si lo que buscás es el método para usar la IA bien desde el principio, está en cómo mejorar tu CV con Claude y, con cualquier herramienta, en cómo usar IA para buscar trabajo.
Lo primero que hay que entender: a ningún reclutador le molesta que hayas usado IA. Lo que molesta es que se note que nadie la editó, porque lo que transmite un texto genérico es que ese puesto te daba lo mismo que cualquier otro. El problema no es la herramienta: es que el CV deja de hablar de vos.
Qué pasa de verdad cuando se nota
Hay bastante mito sobre esto, así que conviene separar lo que pasa de lo que se cuenta.
- No hay un descarte automático por usar IA. Los ATS, los sistemas que ordenan las postulaciones, están hechos para comparar tu CV con el aviso y organizar el proceso, no para adivinar quién lo escribió. Cómo filtran de verdad lo explico en qué es un CV ATS.
- Los detectores de IA no son un criterio serio. Dan falsos positivos con textos escritos por personas y falsos negativos con textos apenas editados. OpenAI dio de baja su propio clasificador en 2023 porque no era lo bastante preciso. Nadie que seleccione con cuidado descarta a alguien por lo que diga un detector.
- El castigo real es más silencioso: no destacás. Un CV genérico no se descarta por genérico; simplemente no hay nada en él que haga que te llame a vos y no al siguiente. En una búsqueda con doscientas postulaciones, eso alcanza.
- Y si pasa el filtro, se cae en la entrevista. Cuando pregunto por un logro del CV y la persona no puede contar la historia detrás, o la cuenta con otras palabras y otros números, lo que se pierde no es el punto del CV: es la confianza en todo el resto.
Las marcas que lo delatan
Estas son las que más veo, agrupadas por dónde aparecen. Ninguna sola condena un CV; lo que lo delata es la acumulación.
En el lenguaje
Adjetivos que nadie puede probar
"Proactivo", "apasionado", "orientado a resultados", "con gran capacidad de adaptación", "altamente motivado". Los modelos los ponen porque aparecen en millones de CVs, y por la misma razón no dicen nada.
Cómo se arregla: borralos todos. Si una cualidad es real, se demuestra con un hecho en la experiencia, no con un adjetivo en el resumen.
Verbos de moda que no dicen qué hiciste
"Impulsé", "potencié", "lideré iniciativas estratégicas", "fomenté la sinergia", "garanticé la excelencia operativa". Suenan a logro y no describen ninguna acción que se pueda imaginar.
Cómo se arregla: reemplazalos por el verbo de lo que hiciste de verdad: armé, negocié, reduje, contraté, migré, capacité.
Un castellano que no es el tuyo
Mucho texto generado sale en un español neutro o traducido del inglés: "aplicar a una posición", "la compañía", "en un entorno dinámico y desafiante", títulos con Mayúscula En Cada Palabra. No está mal escrito, pero no suena a alguien que trabaja en Argentina, y cuando después hablamos por teléfono la diferencia es evidente.
Cómo se arregla: pedile a la herramienta que escriba en castellano rioplatense y, sobre todo, cambiá toda palabra que no usarías hablando.
En la estructura
Todos los puntos con la misma forma
Verbo, tarea, "lo que permitió", mejora genérica. Cinco puntos por puesto, todos del mismo largo, en todos los puestos. La experiencia real es despareja: hay trabajos donde hiciste mucho y otros donde no tanto, logros que se cuentan en una línea y otros que necesitan dos.
Cómo se arregla: dejá más puntos donde hay más para contar y menos donde no. Variá el largo. Si un punto no aporta nada, sacalo.
Un resumen que podría ser de cualquiera
"Profesional con sólida experiencia en el área, orientado a la mejora continua y al trabajo en equipo, en búsqueda de nuevos desafíos." Si tapo el nombre, no sé de quién es ni a qué se dedica.
Cómo se arregla: dos o tres líneas con tu rol, tu especialidad, un dato de escala (equipo, volumen, sector) y qué buscás.
En el contenido
Números redondos que no cierran
"Aumenté la eficiencia un 30%", "reduje los costos un 25%", repetido en varios puestos. Cuando le pedís a una IA que agregue métricas sin darle datos, inventa porcentajes verosímiles. Del otro lado se nota porque son siempre redondos, nunca dicen contra qué se compararon y no cierran con el cargo.
Cómo se arregla: números tuyos, aunque sean aproximados y concretos: "unas 40 búsquedas por mes", "de dos días a medio día". Y si no tenés el dato, contá el alcance sin inventar el porcentaje.
Logros más grandes que el puesto
Un analista junior que "definió la estrategia comercial regional". La IA tiende a inflar el alcance, y cualquiera que conozca el rubro sabe qué decide y qué no decide alguien en ese cargo.
Cómo se arregla: contá tu parte con precisión. "Armé el análisis que usó la gerencia para definir la estrategia" es más creíble y, además, es verdad.
El aviso copiado con otras palabras
Cuando el CV repite los requisitos del aviso casi en el mismo orden, sin ninguna experiencia concreta que los respalde. Pasa el filtro de palabras clave y se cae en la primera lectura humana.
Cómo se arregla: usá las palabras del aviso solo cuando describen algo que hiciste, y siempre pegadas a un hecho.
En la coherencia
El CV, el LinkedIn y la persona no coinciden
El CV dice una cosa, el perfil de LinkedIn tiene otras fechas o cargos, el mensaje de postulación suena a una tercera persona, y en la entrevista aparece alguien que habla distinto de todos. Es la marca más difícil de ver para quien escribe y la más fácil para quien evalúa, porque yo miro las tres cosas juntas.
Cómo se arregla: que las fechas, los cargos y los logros principales sean los mismos en todos lados, y que el tono de todo se parezca a cómo hablás.
Un ejemplo: el mismo puesto, antes y después
Así llega un punto de experiencia típico cuando la IA escribió sin material, y así queda cuando la persona le dio los datos y editó:
El segundo no tiene ni un adjetivo y dice mucho más. Y tiene otra ventaja: en la entrevista, la persona puede contar esa historia durante cinco minutos sin repetir el CV, porque la vivió.
El control de cinco minutos antes de mandar
Antes de postularte con un CV en el que trabajó una IA, pasalo por esto:
- Leelo en voz alta. Toda frase que no dirías así en una entrevista, reescribila con tus palabras.
- Tachá los adjetivos del resumen y de la experiencia. Si algo se pierde, convertilo en un hecho.
- Revisá cada número: ¿lo sabés o lo inventó la herramienta? ¿Podrías decir contra qué se compara?
- Hacé la prueba de los dos minutos: por cada punto, ¿podés contar la historia detrás durante dos minutos? Si no, no va.
- Compará con tu LinkedIn: mismas fechas, mismos cargos, mismos logros principales.
- Buscá palabras que nunca usás y cambialas.
Si además querés saber cómo lo leería un filtro automático antes de mandarlo, pasalo por el analizador de CV gratuito: te dice qué falla en formato, palabras clave y logros.
Si sos del lado que contrata
Una nota para quienes seleccionan: descartar CVs por "parecer escritos con IA" es mala idea. Vas a equivocarte en los dos sentidos y vas a dejar afuera a gente buena que escribe formal. Lo que funciona es lo de siempre: preguntar por el detalle. Pedile a la persona que te cuente la historia detrás de su mejor logro, con qué se comparó el número y qué parte hizo ella. Ahí se ve todo lo que el papel no muestra. Cómo cambia el trabajo del reclutador con estas herramientas lo desarrollé en por qué la IA cambia recruiting pero no lo elimina.
Y si preferís que tu CV y tu LinkedIn los arme alguien que contrata todos los días, eso es el armado de CV y LinkedIn.