Contractor vs EOR: la decisión que define cuánto te queda de verdad

Llega la oferta. Dice 5.500 dólares por mes. Vos ganás el equivalente a 2.000 hoy. La cuenta parece obvia y se firma en el día.

Seis meses después aparecen las preguntas que nadie hizo a tiempo: cuánto se va en impuestos, quién paga la obra social, qué pasa si me tomo dos semanas, qué pasa si me enfermo un mes, qué pasa si mañana me dicen que el proyecto se termina.

Esta nota es la que me hubiera gustado que leyeran antes de firmar. No es asesoramiento contable —para eso hay contadores y lo repito abajo— pero sí es el marco para tomar la decisión con los ojos abiertos.

Esta nota forma parte de la guía Trabajo remoto desde Argentina. Si estás antes en el camino y todavía no tenés oferta, empezá por cómo conseguir trabajo remoto.

Qué es cada cosa, sin vueltas

EOR (Employer of Record)

Una empresa intermediaria te contrata formalmente en Argentina y le factura el servicio al cliente del exterior. Para la ley argentina sos empleado de esa empresa: tenés recibo de sueldo, aportes, obra social, aguinaldo, vacaciones pagas e indemnización si te desvinculan.

El cliente del exterior te dirige el trabajo día a día, pero tu empleador legal es el EOR. Existe porque abrir una sociedad en Argentina para contratar a dos personas no le cierra a ninguna empresa: el EOR resuelve ese problema.

Contractor

No hay relación laboral. Sos un proveedor de servicios que le factura a un cliente del exterior —factura tipo E— y cobrás el bruto completo. De ese bruto salen tus impuestos, tus aportes, tu obra social y todo lo que en un empleo paga el empleador.

Es la modalidad más común en startups y en empresas chicas, porque para ellas es simplemente pagar una factura.

Lo que el número bruto no te dice

Acá está el corazón del asunto. Comparar un bruto de contractor contra tu neto actual en relación de dependencia no es una comparación: es un error de categoría. Del bruto de contractor todavía tienen que salir todas estas cosas.

Qué cubre cada modalidad Por EOR Contractor lo paga el empleador lo absorbés vos Impuestos y aportes Obra social Aguinaldo (SAC) Vacaciones pagas Licencia por enfermedad Indemnización no existe Las cinco primeras se pueden provisionar del bruto. La indemnización no se provisiona: se reemplaza con ahorro propio.

La regla del 30%

Es la cuenta rápida que uso para ordenar la conversación cuando alguien me trae una oferta.

Para empatar, el bruto de contractor tiene que ser aproximadamente un 30% mayor que el paquete total equivalente por EOR. Ese 30% no es un número mágico: es la suma aproximada de impuestos y aportes propios, obra social, el aguinaldo que no existe, las dos a cuatro semanas de vacaciones que no te pagan y los días de enfermedad que no facturás.

Y ojo: ese 30% te deja empatado, no mejor. Para que convenga de verdad tiene que haber algo más arriba, porque todavía falta cubrir dos cosas que no entran en esa cuenta:

  • La indemnización que no existe. Un contrato de contractor se termina con un mail y treinta días de preaviso, a veces menos. Lo que en relación de dependencia te da la ley, acá lo tenés que construir vos con ahorro. Provisionar entre un 8% y un 10% del ingreso como colchón es lo prudente.
  • El riesgo cambiario y operativo. Cómo entra la plata, con qué tipo de cambio y con qué costo de transferencia no es un detalle. Está desarrollado en cómo cobrar en dólares desde Argentina.

La cuenta, en concreto. Si te ofrecen 5.000 por EOR con beneficios, un contrato de contractor debería estar arriba de 6.500 para empatar, y más cerca de 7.000 para que la diferencia compense la fragilidad. Si te ofrecen 5.500 de contractor contra 5.000 por EOR, la oferta de EOR es mejor —aunque el número grande diga lo contrario—.

Cuándo conviene cada una

El EOR conviene si…

  • Valorás la estabilidad y la previsibilidad por encima del número máximo.
  • Tenés familia, crédito, o cualquier situación donde un recibo de sueldo formal vale plata.
  • No querés gestionar nada administrativo ni impositivo.
  • Es tu primer trabajo internacional y todavía no sabés cómo se comporta este mercado.
  • La diferencia de bruto contra la opción de contractor es menor al 30%.

El contractor conviene si…

  • La diferencia de bruto es holgadamente superior al 30% y podés capturarla.
  • Ya tenés estructura armada: contador, esquema impositivo resuelto, forma de cobro aceitada.
  • Tenés tolerancia real al riesgo y un colchón de varios meses ya construido.
  • Querés trabajar con más de un cliente a la vez, cosa que el EOR no te permite.
  • Tu horizonte es de proyecto, no de carrera de largo plazo en esa empresa.

Los 7 puntos a revisar antes de firmar

Vale para las dos modalidades, y son los que más veo pasar por alto:

  1. Preaviso. ¿Cuántos días de aviso te tienen que dar? ¿Es simétrico o solo aplica para vos? Treinta días es lo mínimo razonable.
  2. Moneda y fecha de pago. Moneda exacta, día del mes, y quién paga los costos de transferencia. Que quede escrito.
  3. Vacaciones. Si sos contractor, si son pagas o no y cuántos días son "aceptables" sin que sea un problema. Muchos contratos no lo dicen y la ambigüedad después juega en contra.
  4. Propiedad intelectual. Casi siempre es de la empresa, y está bien. Revisá que no se extienda a lo que hacés fuera del horario y del alcance del contrato.
  5. No competencia. Alcance y duración. Una cláusula muy amplia te puede bloquear el próximo trabajo.
  6. Jurisdicción. Bajo qué ley se resuelve un conflicto. Si es la de otro país, en la práctica reclamar es carísimo. Saberlo cambia cuánto riesgo estás tomando.
  7. Aumentos y revisión. ¿Hay ciclo de revisión anual? Un contrato de contractor sin cláusula de revisión suele significar el mismo número tres años seguidos.

Se puede negociar la modalidad, no solo el número

Es lo que menos se intenta y a veces lo que más rinde.

Si te ofrecen contractor y preferís EOR, se pide. Muchas empresas ya trabajan con un EOR para otros mercados y agregarte no les cuesta casi nada. La objeción real no suele ser el costo sino que nadie se los pidió.

Y al revés: si te ofrecen EOR pero el bruto de contractor sería sustancialmente mayor y vos tenés la estructura armada, también se puede plantear. En ese caso pedí explícitamente el diferencial que compensa lo que dejás de recibir —con la cuenta hecha, no como sensación—.

Las dos conversaciones se dan mejor cuando llegás con números en vez de con preferencias. Cómo preparar esa conversación está en cómo negociar tu salario en dólares.

El punto que sí o sí necesita un contador

Hay una diferencia importante entre tener un esquema de contractor legítimo y tener una relación laboral instrumentada como facturación.

Cuando la relación es genuinamente de proveedor a cliente —vos organizás tu trabajo, podés tener otros clientes, no hay subordinación— el esquema es perfectamente válido. Cuando de hecho hay horario fijo, exclusividad, un jefe directo y estás integrado al equipo como un empleado más, pero se instrumenta como factura, eso tiene un nombre y tiene consecuencias impositivas y previsionales posibles.

No te lo puedo resolver yo ni te lo va a resolver ningún artículo, incluido este. Los topes del monotributo, el tratamiento cambiario y el régimen que te conviene cambian seguido y dependen de tu situación concreta. Antes de firmar un contrato de contractor con el exterior, media hora con un contador es la inversión con mejor retorno de todo el proceso. Es, por lejos, el error que más caro le sale a la gente que acompaño.

Resumen en una línea

El número bruto no es el sueldo. El sueldo es lo que te queda después de pagar todo lo que en un empleo formal paga otro, y después de provisionar el riesgo que en un empleo formal absorbe otro. Hacé esa cuenta antes de firmar, no seis meses después.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un EOR y en qué se diferencia de ser contractor?

Un EOR (Employer of Record) es una empresa que te contrata formalmente en tu país y le factura el servicio al cliente del exterior. Para la ley sos empleado del EOR, con recibo de sueldo, aportes, obra social, aguinaldo, vacaciones pagas e indemnización. Como contractor, en cambio, no hay relación laboral: sos un proveedor que emite factura (tipo E si el cliente está en el exterior), cobrás el bruto completo y absorbés vos los impuestos, los aportes y todo lo que un empleador normalmente paga. La diferencia práctica es enorme y no se ve en el número bruto.

¿Cuánto más tiene que pagar un contrato de contractor para que convenga?

Como regla orientativa, el bruto de contractor debería ser al menos un 30% mayor que el paquete equivalente por EOR para empatar, y bastante más que eso para convenir de verdad. Ese 30% cubre aproximadamente lo que absorbés vos: impuestos y aportes propios, obra social, las vacaciones que no te pagan, los días de enfermedad que no facturás y el aguinaldo que no existe. No cubre la indemnización ausente ni el riesgo de que el contrato se termine con treinta días de aviso, que hay que provisionar aparte.

¿Ser contractor para el exterior tiene riesgos legales en Argentina?

El riesgo principal no es tener el esquema en sí, que es perfectamente legítimo cuando la relación es genuinamente de proveedor a cliente. El riesgo aparece cuando la relación es de hecho laboral —horario fijo, exclusividad, jefe directo, herramientas de la empresa, integración total al equipo— pero está instrumentada como facturación. Eso se llama relación laboral encubierta y puede tener consecuencias impositivas y previsionales. Es exactamente el tipo de cosa que hay que consultar con un contador con tu contrato concreto en la mano, no resolver leyendo un artículo.

¿Puedo facturar como monotributista a una empresa del exterior?

En general sí, mediante factura tipo E, siempre que tus ingresos no superen el tope de la categoría y la actividad esté correctamente declarada. El problema habitual con los ingresos de trabajo remoto internacional es que suelen superar rápido el tope del monotributo, lo que obliga a pasar a responsable inscripto con un esquema impositivo bastante distinto. Los topes, las categorías y el tratamiento cambiario se actualizan seguido, así que esto es orientación general con fecha de vencimiento: para tu caso puntual, un contador.

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